lunes, 21 de abril de 2014

De Budapest a Leitza


Me cuesta mucho trabajo amortizar mi tarjeta de a cinco euros la entrada de cine. No porque no esté bien de precio, que lo está, si no porque no acaban de traer películas interesantes. Ni siquiera la usé en la Fiesta del Cine, salía más barata la entrada normal… Y fui a ver Gran Hotel Budapest (Wes Anderson, 2014), un lujo de película.

viernes, 11 de abril de 2014

Santa semana

Eduardo Velasco, en "El profeta loco". Foto de Carlos Rosillo, El País
Pues es Viernes de Dolores, en la calle hace una ventolera de lo más primaveral y yo con estos pelos y sin comprarme el capirucho. Ahora los hacen de rejilla, que es más cómodo, pesa menos y facilita la transpiración. El diseño técnico aplicado al mundo del hermanaco. Si hasta los varales de los pasos los fabrican ya telescópicos, para que puedan plegarse y llevarse sobre el hombro (un solo hombro, se entiende).

sábado, 29 de marzo de 2014

Un adiós muy negro


 El largo adiós (Raymond Chandler, 1953) hace honor a su nombre y se prolonga durante más de 500 páginas. Pero que no cunda el pánico: esta novela negra, la penúltima del autor con el detective Philip Marlowe como protagonista, está considerada una de las mejores del género. Y como tal entra por los ojos antes que por el estómago, y su lectura se convierte en un soplo de aire fresco, en una antología de diálogos ingeniosos y convincentes, en un jugoso juego en el que nunca hay ganadores.

martes, 18 de marzo de 2014

Dos años rodeados por el hielo


Veintisiete hombres durante veinte meses rodeados por el hielo, junto a un barco, 69 perros de trineo y un gato. La odisea del Endurance, capitaneada por Ernst Shackleton, fue la última gran expedición a la Antártida. Y supuso un enorme desastre que, conforme pasaban los meses, se convirtió en una de las mayores hazañas jamás conocidas. Actualmente esta impresionante aventura es un modelo de liderazgo y un ejemplo de hasta dónde puede llegar el afán de supervivencia.

miércoles, 5 de marzo de 2014

La poda del jazmín


El invierno no acababa de decidirse. El cielo estaba encapotado de nuevo pero aún no llovía. Cogí las grandes tijeras de podar, las que uso una vez al año, o tal vez dos. Bajé las escaleras de mano desde la azotea y, en el mismo viaje, entré en el cuarto de baño y cogí el transistor. No es que me interesara mucho el debate pero el ruido seguro que “daba compaña”, como decía mi abuela.

jueves, 20 de febrero de 2014

Una historia que contar

Todo el mundo tiene una historia que contar. Y además es gratis. Pero es que encima puedes ganar algo de dinero. Sólo hay que coger un papel, un bolígrafo y ponerse a escribir. Tan sencillo como eso. Después se envía por correo. De esta manera, sin tener que construir un estadio o poner en pie un montaje teatral, cada uno de nosotros puede “fabricar” cultura. Y de paso participar en alguno de los concursos de relatos que surgen como setas en los cuatro puntos cardinales. Aunque hay algunos más especiales que otros. Como por ejemplo el II Certamen Literario María Carreira.

martes, 4 de febrero de 2014

Cientos de miles de héroes

Vasili Grossman
Una de las mayores ilusiones de nuestra sociedad es (o era antes de la crisis) el nuevo modelo de teléfono móvil que nos vamos a comprar. Ése es (o era) el emblema de la vida en Occidente, al que intentan unirse a marchas forzadas Rusia y China. Sin embargo, hubo una época, muy muy cercana a escala histórica, en que los héroes poblaban las calles del Viejo Continente simplemente con la más básica de las supervivencias. Cientos de millones de héroes dispuestos a mantenerse vivos y unos pocos, si pocos pueden ser centenas de miles, cuyos ideales les llevaban a emprender los más bellos sueños o a cometer las mayores atrocidades, sin que una opción excluyera automáticamente la otra. Vida y destino (Vasili Grossman, Galaxia Gutember-Círculo de Lectores, Barcelona, 2007) es la crónica de un tiempo y de un lugar en los que las mayores esperanzas iban de la mano de los mayores sufrimientos: Stalingrado, II Guerra Mundial.